Con la llegada del invierno, es importante preparar la casa para las bajas temperaturas, para conseguir que la vivienda sea más eficiente y segura y que todos, tanto los que viven como los que vienen, tengan de confort en todo momento. Como son unos cuantos tips, y para no hacerlo un tostón interminable, vamos al grano con la siguiente lista,
El punto de partida imprescindible.
- Inspeccionar el sistema de calefacción.
Asegurándonos de que el sistema de calefacción está en buen estado y que funciona correctamente. Si no hay seguridad al 100%, hay que llamar a un profesional. Saber cambiar bombillas o colgar cuadros no cualifica para revisar algo tan serio y potencialmente peligroso como las calderas y las conducciones. La seguridad es primordial. - Aislar la casa.
El aislamiento ayuda a mantener el calor en tu casa durante el invierno. Puedes aislar tu casa desde el exterior o desde el interior. - Mantener las puertas y ventanas cerradas.
El aire frío puede entrar por las puertas y ventanas abiertas. Asegúrate de cerrarlas siempre que no estés usando la habitación. - Ajusta la configuración de tu termostato.
Baja la configuración de tu termostato durante la noche y cuando no estés en casa. Esto ayudará a ahorrar energía. Ayuda mucho un termostato inteligente para controlarlo cuando no estés en la casa. - Mantén tu casa limpia y ordenada.
El desorden puede obstruir el flujo de aire y hacer que tu casa sea más fría.
Consejos adicionales.
- Instalar burletes en las puertas y ventanas.
Los burletes ayudan a sellar las aberturas y evitar que el aire frío entre en la casa. - Cambiar los filtros del aire acondicionado y de la calefacción.
Los filtros sucios pueden reducir la eficiencia del sistema de calefacción. - Mantener la chimenea limpia y libre de obstrucciones.
Una chimenea sucia puede provocar incendios. Además, no queda bien. Aunque pensemos que está chulísima con veinte mil zarrios. - Tener a mano un kit de emergencia para el invierno.
Para las personas que viven en zonas de exterior, en lugares que pueden quedarse aislados, aunque tengan la tienda de ultramarinos al lado. Este kit debe incluir artículos como alimentos, agua, mantas, pilas, baterías y linternas.
la ropa para una época de frío.
- Lavar y guardar la ropa de verano.
Asegurándonos de que la ropa de verano está limpia y seca antes de guardarla. Se puede guardar en un lugar fresco y seco, como un armario o una caja. - Preparar la ropa de invierno.
Asegurándonos de que la ropa de invierno está limpia y en buen estado. Si es necesario, lavar o planchar la ropa. - Cambiar la ropa de cama.
Cambiar toda la ropa de las camas y sofás por las más abrigada es algo obvio. Hay que asegurarse de que está limpia y en buen estado y, si es mucha, una lavadora industrial puede ser de ayuda para un primer lavado. - Cambiar las toallas de baño.
Las toallas de baño de verano suelen ser más finas que las de invierno. Cambia las toallas de baño por unas más gruesas. Para dejarlas en orden, se pueden lavar con la ropa de cama.
detalles del interior de cara al frío del invierno.
- Añadir alfombras o moquetas.
Las alfombras y moquetas ayudan a mantener el calor en el suelo haciéndolo no sólo más confortable sino que retiene con más eficacia el calor. - Colgar cortinas más gruesas.
Las cortinas gruesas ayudan a bloquear el frío del exterior. - Evitar las corrientes de aire.
Asegurándonos de que las puertas y ventanas están bien cerradas y sin fugas para evitar las corrientes de aire. Aunque hay que recordar ventilar la casa todos los días porque regenera el aire interior y el oxígeno pero es esencial tener controlado el tiempo de ventilado. - Mantener la casa limpia y ordenada.
El desorden, aunque parezca una bobada, puede obstruir el flujo de aire y hacer que la casa sea más fría. - Mantas por doquier.
Poner mantas en todas las estancias para que se puedan coger en un momento de frío. En las camas, una manta extra puede ser de ayuda además de decorar. En los sofás y butacas, a discreción, para que todo el mundo tenga el recurso de cubrirse en cualquier momento. - Quemadores y calefactores revisados.
Quienes disfrutan de espacio exterior, casas en el campo, grandes terrazas, porches, etc, harán más llevadero estar fuera si se ponen quemadores de queroseno o calefactores de gas o electricidad que apoyen con calor el disfrute del otoño o el invierno fuera. Unas mantas adicionales en los sitios de asiento ayudarán a llevarlo mejor y a no hacerse los remolones para no quedarse siempre dentro. Eso sí, los dispositivos tienen que estar limpios y bien revisados.
Consejos específicos para cada tipo de calefacción.
- Gas.
Limpiar y revisar los quemadores y los conductos de ventilación. - Gasoil.
Limpiar y revisar el tanque de combustible y la bomba de combustible. - Pellets.
Limpiar y revisar la tolva y el tubo de alimentación.
Siguiendo estos consejos, se puede mantener la casa caliente y cómoda durante el invierno.
En España, es importante tener en cuenta las condiciones climáticas específicas del país. Por ejemplo, en algunas zonas de España, las temperaturas pueden bajar hasta los -10 grados centígrados. Por ello, es importante aislar la casa adecuadamente para evitar que el calor se escape.
También es importante tener en cuenta la posibilidad de cortes de energía durante el invierno. Lo ideal sería disponer de un generador eléctrico o una batería de respaldo para el sistema de calefacción y el de iluminación.
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